Reflujo Gastroesofágico

reflujo

Qué bonita es la vida cuando no tienes problemas de estómago. Comes de todo sin preocuparte de si esto o lo otro te va a sentar mal. Piensas que eres inmune al dolor de estómago y que si algo te cae mal en un rato se va. Pero puede que llegue el día en el que el reflujo llegue para quedarse. Y ese día es el principio de un camino lleno de piedras.

Notas que no es la típica sensación de que la comida te repite. Es algo más profundo y más molesto. Tomas bicarbonato y apenas se va o no te hace nada. Te arde el pecho y piensas lo peor, pero el corazón late normal y parece ser que no es nada cardíaco. Hasta que se te pasa un poco pero al rato te vuele. Entras en una espiral muy desagradable. El reflujo se instala en nuestra vida.